Solo quienes vivieron la Guerra del Atlántico Sur desde la primera línea y los estudiosos del conflicto saben que el 30 de abril de 1982, antes del bautismo de fuego oficial, la sangre argentina ya había regado el litoral patagónico. En la localidad de Caleta Olivia, Santa Cruz.
Bajo una Alerta Roja máxima, se dio la orden de rastrear y neutralizar comandos británicos que habrían desembarcado en las costas santacruceñas. La movilización fue total en todo el litoral. El Bell UH-1H (matrícula AE-419) del Ejército Argentino fue una de las aeronaves que despegó en cumplimiento de esta misión de combate operativa. En 30 de abril, el fue derribado.
En este acto de servicio y defensa soberana, entregaron su vida: Coronel Miguel Arévalo (Director del Liceo Militar General Roca). Teniente Primero Roberto Remi Sosa.
Los aviadores del Ejército: Teniente Primero Marcos Antonio Fassio, Sargento Pedro Campos y Cabo Primero Néstor Barros. Los soldados: Jesús Marcial, Oscar Millapi (ambos oriundos de Comodoro Rivadavia), Marcelo Cini, Luis Sieyra y Daniel Palavecino.
Ellos son los primeros diez Héroes caídos en defensa de la Patria durante el conflicto. Cabe señalar que el Coronel Miguel Arévalo es el oficial de mayor jerarquía del Ejército Argentino caído en cumplimiento del deber durante la Guerra del Atlántico Sur. Esta historia documentada es prueba irrefutable de que la Patagonia estaba en guerra desde el primer momento.
Gloria Eterna para ellos.
Mientras el relato oficial intentó durante décadas minimizar la guerra en el continente, los documentos periodísticos de la época y la memoria local cuentan una historia muy distinta.
El 17 de mayo de 1982, el corazón operativo de la Fuerza Aérea en el sur estuvo a punto de ser golpeado por fuerzas de élite enemigas.
Según publicó el prestigioso periódico “La Vanguardia” (página 11), un comando británico compuesto por 7 oficiales y suboficiales fue interceptado y capturado en las cercanías de la ciudad de Río Gallegos.
Aviones A-4B Skyahawk del Grupo 5 de Caza de la Fuerza Aérea Argentina despegan desde la BAM de Río Gallegos durante el Conflicto del Atlántico Sur, para atacar a los buques ingleses.
Foto de Daniel Robles escribiendo a sus familiares y amigos horas antes de cruzar a Malvinas. Lo que se escribía se supervisaba y debíamos decir que estábamos bien, sin precisar el lugar ni la compañía.
Probablemente el submarino inglés Onyx dejó en la noche del 16 de mayo a tres embarcaciones neumáticas con grupos comandos; fueron descubiertos por el destructor ARA Bouchard que abrió fuego de artillería hasta que desaparecieron los ecos del radar, haciendo fracasar el intento enemigo, quien seguramente tenía la intención de sabotear las instalaciones y aviones desplegados en la Base. Los comandos debieron sufrir bajas aunque no hay información de parte de los ingleses.
A bordo del Bouchard, el 16 de mayo a las 16.30, el jefe de armas submarinas y otro oficial sintieron, en la popa del buque una emisión sonar que consistió en un pim sonar (término utilizado en el argot para describir el sonido que produce una emisión del sonar en un casco metálico) cada 5/7 segundos por períodos de 15 a 30 minutos no continuos.
"Teníamos hombres del SAS en territorio argentino cerca de cada una de las bases aéreas. Para darle una idea de la forma en que actuaban, cuando estábamos a bordo del "Hermes", nos dijeron que teníamos dos minutos para prepararnos para recibir un impacto desde que llegaba la información procedente de la Argentina anunciando el despegue de un Super Etendard. Los primeros comandos llegaron en submarinos. Los otros salieron del "Hermes" a bordo de dos helicópteros. Uno de estos helicópteros se estrello en el mar justo después del despegue. Murieron en este accidente 21 hombres. El otro aterrizó en la Argentina y luego voló hacia Chile donde no se estrello como muchos dicen, sino que lo hicieron explotar cerca de Punta Arenas. Calculo que en la Argentina había por lo menos 30 miembros del SAS con radares móviles. Nosotros sabíamos cuando un Super Etendard o un Mirage despegaba de la Argentina”.
Michael Nicholson, corresponsal de guerra británico enviado al Atlántico Sur por la ITN (Independent Television News, el canal comercial del Reino Unido) a bordo de una de las naves de la Task Force.